Hablamos con Jürgen Hartmann, fundador de IDS, sobre su historia de éxito con las cámaras USB

"Un promotor del cambio con una gran visión"

IDS fundador Jürgen Hartmann

El sexto sentido de Jürgen Hartmann para la industrialización de las tecnologías de consumo y su gran capacidad de cambio le han llevado a posicionar a IDS entre los grandes del sector de las cámaras. Próxima estación: la digitalización.

En 20 años Jürgen Hartmann ha hecho que IDS pasara de ser una empresa de dos personas a ser el fabricante líder de cámaras industriales con una plantilla de 240 empleados. En un principio ni siquiera se había planteado dedicarse al procesamiento industrial de imágenes. "Cuando terminé la escuela me puse a estudiar para electricista. No empecé a plantearme estudiar una carrera hasta más tarde", dice Hartmann. "Lo que yo quería era construir coches."

Pero la historia fue por otros derroteros. Su primer contacto con el procesamiento de imágenes en un trabajo de laboratorio en el año 1988 le inoculó el virus de la pasión por el vídeo y la imagen. Enseguida se dio cuenta de que los clientes alemanes, en especial los fabricantes de maquinaria, necesitaban con frecuencia realizar pequeños ajustes de software para sus aplicaciones. De modo que en su mente empezó a madurar la idea de establecerse por su cuenta ofreciendo soluciones de procesamiento de imagen a medida.

Se asoció con el ingeniero Armin Vogt y juntos fundaron la empresa IDS. "En realidad, nuestra idea de negocio era desarrollar software para la automatización industrial con el fin de integrar el procesamiento de imágenes en las líneas de producción", recuerda Jürgen Hartmann. "Pero rápidamente sentí que eso no iba a ninguna parte. De todos modos, con el software no íbamos a tener éxito tan rápido como queríamos." Por ello dedicó su energía a trabajar en una idea de hardware que se le ocurrió mientras leía la revista de informática C‘t.

Empezó a desarrollar tarjetas de PC para el procesamiento industrial de imágenes a partir de un chip procedente del mercado de consumo. Había nacido la Frame Grabber Falcon. Con ella sí obtuvieron el éxito que esperaban. Poco a poco la joven empresa fue creciendo. Armin Vogt desarrollaba los productos y Jürgen Hartmann los vendía.

Les fue tan bien que no tardaron en necesitar ayuda para el backoffice. "En 1998 contratamos a los tres primeros trabajadores, dos de los cuales siguen trabajando en IDS", dice Hartmann con orgullo. La empresa siguió lanzando nuevos productos al mercado, como la Video Compression Board Piranha presentada en 1998. En el año 2000 adquirió el nuevo edificio de la Dimbacher Straße de Obersulm, que se sometió a sendas ampliaciones en los años 2002 y 2004. El siguiente gran paso lo dio la empresa en el año 2015, cuando inauguró un nuevo edificio de 1700 m2 en Obersulm, que duplicaba la superficie de producción y creaba más puestos de trabajo para los departamentos de ventas y de desarrollo. "Y ya tenemos reservado el próximo espacio para seguir con la expansión de la empresa", confiesa Jürgen Hartmann.

La colaboración durante todos estos años con la empresa MVTec Software GmbH de Múnich ha contribuido sin duda a ese crecimiento. "La empresa tiene los mismos años que la nuestra y su software de visión artificial me entusiasmó desde el primer momento", dice Hartmann. Por ello IDS es distribuidora del software de MVTec desde 1998. "Todavía seguimos siendo uno de los mayores HALCON Partners del mundo."

La idea de desarrollar cámaras digitales propias y no solo Frame Grabbers analógicas la tuvo Jürgen Hartmann en 2003. "En aquel momento me di cuenta de que los clientes ya no querían digitalizar señales analógicas en el PC, sino que daban preferencia a las señales digitales." Gracias a su sexto sentido para detectar el tren que no hay que perder, IDS pasó rápidamente de los Frame Grabbers analógicos a las cámaras industriales digitales. "En 2004 presentamos nuestra primera cámara digital, solo un año después de haber decidido entrar en el negocio de las cámaras digitales", dice Hartmann. Sin embargo, los inicios fueron accidentados: "Éramos desarrolladores de electrónica y de software y no teníamos ni idea de montaje." Además, las cámaras no tenían la interfaz Firewire habitual en aquellos momentos, sino "solo" un puerto USB. "Al principio se reían de nosotros porque en ese momento el USB no se consideraba apto para la industria." Pero Hartmann y su equipo cambiaron eso y convirtieron al USB en un sistema apto para el uso industrial.

¿Por qué apostó por el USB? "Sencillamente porque tenía fe en el USB. Microsoft y los fabricantes de ordenadores y de sistemas embebidos promovían esta tecnología." Hoy el USB es una de las principales interfaces para cámaras. Algo parecido le sucedió al Gigabit Ethernet, que Jürgen Hartmann adaptó también como interfaz para cámaras en 2007. Y con los sensores de imagen se repite la historia. "En lugar de utilizar los sensores CCD que se montaban en ese momento apostamos por el sistema CMOS a pesar de que al principio presentaba algunos problemas técnicos. Pero yo tenía claro que CMOS era el sistema del futuro." Y también acertó en eso: En el año 2015 Sony descatalogó su serie de sensores CCD.

El haber apostado por las tecnologías USB y CMOS denota otro rasgo del carácter de Jürgen Hartmann: "Cuando veo que todos van en la misma dirección, yo por principio voy en la contraria." De ese modo se tiene la ventaja de ofrecer un producto propio en lugar de un producto "me-too". Así es como Hartmann ha logrado convertir a IDS en uno de los fabricantes de cámaras industriales más importantes del mundo. "Hoy fabricamos unas 150 000 cámaras al año. En un mercado con aproximadamente 1,5 millones de cámaras, esa cifra supone una cuota de mercado del 10 por ciento." Y las perspectivas de futuro para el mercado de las cámaras son buenas, porque la tecnología de visión artificial es el ojo de la máquina y el pilar de la fábrica inteligente de la industria 4.0. Sin embargo, Hartmann no lo apuesta todo a la carta de las cámaras: "Queremos duplicar nuestra facturación actual. Y eso no lo podemos hacer solo con cámaras industriales clásicas." Sobre todo teniendo en cuenta los últimos desarrollos que empiezan a irrumpir en los mercados mundiales. Pero lo que preocupa a Hartmann no es tanto la globalización como la digitalización.

Por eso ya está pensando en cuál va a ser el cambio siguiente. "Trabajamos a toda marcha en ideas concretas. Porque las empresas que no formen parte de la transformación digital desaparecerán del mapa." Y también se verán afectadas las medianas empresas importantes si no logran formar parte del cambio. A IDS la ve bien preparada para afrontar el reto: "Porque la capacidad de cambio es nuestro punto más fuerte."

Volver